martes, 17 de febrero de 2009

Bah

¿Y si escribiese por el simple hecho de escribir?

No necesito excusas, sólo papel, lápiz o Word.

Y, últimamente, un grado de depresión (lejos de todas partes menos de mi imaginación, para variar).

jueves, 29 de enero de 2009

¡Ánimo!

Nadie me enseñó que la felicidad está en todas partes. Que para ser feliz solo necesitas sentirlo. Que la vida puede ser maravillosa cuando no dejas que simplemente pase a tu lado y te empeñas en vivirla.

Que lo bueno se hace esperar, y al dejar pasar ese tiempo vas acumulando cada día un poquito de felicidad. Un día, sin venir a cuento, el tarro de miel cae, explota, y descubres que puedes llegar a vivir en horas lo que no has vivido en semanas, que la vida merece la pena en todos los sentidos.

Sí, aún queda para la sobredosis, mientras tanto me tendré que aguantar con una pequeña cucharadita de vez en cuando, aunque sea a base de pensar en lo que vendrá.

domingo, 28 de diciembre de 2008

Queridos Reyes Magos:

Gritar y que me escuchen, hablar y que me hablen. Sonreír por la calle cuando la gente me mire de arriba abajo, saludar y que me devuelvan el saludo. Saltar para avanzar y no dar la vuelta y echar a correr. Mirar a ambos lados antes de cruzar y encontrar quien me de la mano. Pensar que pertenezco a algún sitio, que quizás sea que aún no lo he encontrado. No sentirme sola en todas partes menos a tu lado.

Yo lo único que quiero es ser feliz.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Que al lugar donde has sido feliz...

Es muy común el sentirse identificado con un lugar. Países, ciudades, rincones... A mi antes me pasaba. Me sentía propia de mi habitación, de cierta tetería o del bar en el que tanto me reía. Eran como las tres facetas que se unen y forman el tú. Facetas que quedaron atrás. Y opté por otra habitación, otra tetería y otros tantos bares más. Y calles y parques para terminar de perfilar. Otra yo, igual pero en otro lugar.

Me dijeron que había cambiado. Eso es el lugar. Pero más tarde que pronto lo volví a adelantar. En los mismos rincones no me sigo sintiendo igual. No pertenezco a ninguno de ellos, pues en realidad, lo que me proporcionaba calma o hiperactividad no era el lugar en sí, si no la gente con la que estaba allí.

No pertenezco a esa habitación con el calendario marcando un permanente septiembre de 2007. Como mucho, a quien comparte esa casa conmigo. Ni a la tetería de paredes naranjas y música agradable. Quizás, a quien te atiende con una sonrisa y a la persona que hasta allí te acompañe. Ni mucho menos al bar donde ya puestos ni me dejan pasar. En todo caso, a quien allí berreaba conmigo y podría seguir haciéndolo en cualquier otro lugar...

Esta habitación que el año pasado era nueva es tan mía como de quien aquí ha pasado su tiempo conmigo. Y no es la misma desde que alguna de esas personas se ha ido tan lejos que ni recuerda como llamar a la puerta. Los bares cambian noche tras noche, dependiendo de a quien acompañes. Las calles no son iguales si vas sóla o con alguien. No se puede pertenecer a un lugar que no pertenece a nadie. O, en otras palabras:

La patria es un invento. Tu país son tus amigos, y eso sí se extraña...

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Standby

Este blog lleva demasiado tiempo en estado de espera. Abierto, pero vacío.

Esperaba el momento idóneo, ese en el que de repente aparece una lucecita por tu cabeza y las palabras simplemente se complementan unas con otras. Y hablan de colores, de sonrisas y de canciones. De felicidad, mi tema favorito y el que menos me inspira. Supongo que por eso ha tenido que esperar.

Planeaba, cuando nació, comenzar hablando sobre mí. Algún borrador hay por ahí, pero se ve que no soy demasiado interesante y ya hablo demasiado (que no me basta con tuenti, fotolog, metroflog, space y no sé cuantos chismes más).

No, finalmente, la lucecita no ha aparecido. Creo que huyó a países lejanos esperando que diese la vuelta al mundo tras ella. Objetivo para cuando la cuenta esté llena.

Comienzo para terminar. Para finalizar el año como merece. Porque si merece la pena, se hace y ya está.

Haré lo que pueda, no puedo hacer más.